miércoles, 13 de junio de 2018

La "idiotización" del hombre

"Es muy probable que en 100 años hayamos sido sustituidos por otra clase de entidades. Y en dos o tres siglos es muy muy difícil que sigamos dominando el planeta." 
("Homo Deus: Breve historia del mañana", Yuval Noah Harari)


Hoy me he encontrado con este estudio que afirma que la inteligencia media de la humanidad está disminuyendo. Inmediatamente me vino a la cabeza una de las tesis que defendía el biólogo (y filósofo) Carlos Castrodeza según la cual afirmaba que nada disfuncional en la naturaleza tiene futuro. Parece un hecho que la evolución elimina siempre (muy gradualmente) cualquier facultad o cualidad fisiológica que no aporte nada a la supervivencia y reproducción del organismo. Y en este sentido en estos momentos (y sobre todo debido a los avances tecnológicos y en inteligencia artificial) nuestra inteligencia, e incluso la razón y la consciencia, corren el "riesgo" de convertirse en rasgos disfuncionales que podrían sufrir cierta involución e incluso llegar a desaparecer. Este estudio mencionado parece una clara muestra empírica de que esta posibilidad es real. La razón y nuestras habilidades cognitivas es evidente que no provienen de ninguna gracia divina, y que tampoco están blindadas por la naturaleza. Su única razón de ser y permanecer (como ocurre con todo en biología) es su utilidad práctica; y una vez esta utilidad se vea mermada, el propio proceso evolutivo se encargará gradualmente de remover del acervo génico las funciones cerebrales que nos otorgan estas capacidades.

Para que se entienda: es lo mismo que ese pez que empieza a vivir en (profundos) entornos marinos sin luz que con el paso de las generaciones se queda ciego, y lo mismo que el propio ser humano perdió la mayor parte del pelo del cuerpo y la cola (de la que sólo nos queda un vestigio al final de la columna). Pues bien, igualmente nuestra capacidad craneal puede verse alterada evolutivamente conforme ciertas habilidades cognitivas dejen de ser útiles para nuestros quehaceres diarios como especie.

En resumen: probablemente conforme las máquinas hagan más y más tareas (y procesos) que hasta ahora requerían de habilidades cognitivas complejas, estas tareas evidentemente dejarán de ser hechas por personas (que en el futuro próximo estarán en su mayoría desempleadas y ociosas), lo cual supondrá que tales capacidades cognitivas simplemente dejarán de tener funcionalidad adaptativa en nosotros e irán así desapareciendo muy gradualmente de nuestro fenotipo. Es decir; que más pronto que tarde el ser humano se "idiotizará" conforme su supervivencia no dependa de su inteligencia de una manera tan crucial y trascendental como ha sido el caso desde su origen hasta fechas recientes: un proceso que además se verá acelerado en cuanto las máquinas tengan la capacidad para autoensamblarse, automantenerse y autodiseñarse (mejorarse) por ellas mismas.


Como curiosidad práctica, hace unos días mi empresa me encargó la supervisión para el desarrollo de un proyecto donde una red neuronal fuese capaz de entresacar de manera autónoma información relevante de CVs de tipo Word (docx), PDF, o texto plano. La razón: el encargo de una famosa empresa textil que ha visto como la generación de los llamados "millennials" no saben/no quieren rellenar los típicos campos de los formularios web que la empresa ponía a disposición de los interesados en conseguir un trabajo en sus tiendas de ropa (como dependientes). Los "millennials" por lo visto (en general) tienen las ganas/conocimientos justos para escribir (seguramente con ayuda) un documento Word y adjuntarlo con un botón...¡y que no se les pida más! Yo esto lo veo un claro ejemplo real de todo lo dicho arriba: muchas de nuestras capacidades cognitivas están empezando ya en esta nueva generación a "sobrar". Y lo disfuncional como decimos la evolución gradual y espontáneamente lo barre del acervo génico. Si pudiéramos pintar en una gráfica las habilidades mentales medias del ser humano en las generaciones por venir, probablemente veríamos una curva descendente para las próximas décadas y centurias (como el estudio con el que empezamos este artículo ya parece mostrar). Más pronto que tarde nuestros tataranietos irán delegando más y más tareas en máquinas cada vez más y más autónomas y autosuficientes (incluso la propia crianza de nuestros hijos); y es muy posible que llegue el momento en que el ser humano como tal deje atrás (por involución) gran parte de las habilidades cognitivas que actualmente posee. Podría llegar el día que incluso nuestra conciencia y/o la razón dejen de ser parte de nuestro fenotipo (aunque quizás en ese momento ya estemos hablando de una especie distinta al Homo Sapiens Sapiens).