miércoles, 13 de agosto de 2014

¿La ética es resultado de la biología? ¡Pues claro que sí!


Todavía se escriben cientos de publicaciones al año sobre lo siguiente:
¿La ética es resultado de la biología?¿Se pueden entender los impulsos éticos como resultado de la genética evolutiva?
¡Pero claro que es resultado de la biología! ¿Es que queda aún alguna duda después de la enorme cantidad de evidencias a favor que nos muestra la ciencia?

Pero es que claro; hay muchos intereses de por medio. Una cosa es aceptar la ley de gravitación; que "apenas" tiene implicaciones antropocéntricas negativas, y otra muy distinta, aceptar la ley de la evolución hasta sus últimas consecuencias: nuestro ego no nos lo permite.

Vamos a pensar por un momento:

Si no es resultado o consecuencia directa de la biología, ¿cuál puede ser entonces su causa? ¿de qué otra cosa a parte de la biología puede ser consecuencia? La ciencia de la biología engloba cualquier causa natural; incluida la interacción organismo-ambiente, con lo que este tipo de preguntas se reduce a lo de siempre: ¿existe o puede existir un ente sobrenatural responsable de nuestro comportamiento o conducta ética, moral y racional?

Tenemos así sólo dos alternativas explicativas: la primera alternativa, bien fundamentada por más de dos siglos de ciencia, y empíricamente contrastable y contrastada (por mucho que algunos detalles queden aún por explicar, la base es ya muy firme), nos dice que somos fruto exclusivo de la biología y sus leyes naturales; la segunda alternativa, una hipótesis metafísica que sólo es pura especulación y que dice que hay algo sobrenatural que es causa de parte o de la totalidad de nuestro ser: ¿es tan difícil ver lo absurdo que es rechazar una firme teoría explicativa natural, en favor de una hipótesis metafísica que jamás podrá ser probada o contrastada, y que es pura especulación?

Es una pena que hoy aún (en pleno siglo XXI) haya que escribir artículos y debatir a favor del origen natural de TODO lo vivo (incluido TODO lo humano y TODA su conducta). A estas alturas no debería merecer la pena ya escribir más sobre el tema, como nadie se molesta ya en escribir artículos a favor de que es la Tierra la que gira alrededor del Sol. Se debería aprovechar todo este esfuerzo intelectual en descubrir con más detalles cómo se produce todo desde la pura biología (dándolo por supuesto), en lugar de continuar debatiendo contra supuestas hipótesis alternativas irrefutables, y también oportunistas; en cuanto que todas esas hipótesis suelen favorecer los intereses concretos de alguna religión, raza, grupo, sociedad o corporación.

Es una lástima, pero eso es lo que hay. Igual dentro de algunas década o centurias, las personas vean tan ridículo dudar de nuestro origen puramente natural, como lo es para nosotros hoy día dudar del movimiento de los planetas alrededor del Sol, o de que la Tierra es redonda y no plana ;).