jueves, 16 de julio de 2020

Eterno retorno

"Al mundo me trajeron sin mi consentimiento
y los ojos abrí con sorpresa infinita,
partiré después de reposarme un tiempo
sin saber la razón de mi entrada y salida." (Omar Jayam


Si hay algo que me eriza el pelo de terror es la idea del eterno retorno. Y si me aterra, es porque la física moderna parece precisamente que apoya la viabilidad de la mismo. Es decir, que en principio la cosmología y la física de partículas parecen favorecer la propuesta que nos dice que todos los sucesos; los mismos acontecimientos, se repiten eternamente en el mismo orden tal cual ocurrieron, sin ninguna posibilidad de variación. De esta forma, se asume que todo lo ocurrido y lo que ocurre en el universo, ocurrió ya y será así hasta el fin de los tiempos.

En este sentido nos habla, por poner un ejemplo; el famoso físico Max Tegmark en su obra "Nuestro Universo matemático". Y aunque no es el único, por supuesto, que habla en este sentido; mereciendo la pena señalar quizás en este sentido a otro autor brillante: Brian Greene y su trabajo "La realidad oculta", Max lo hace de manera ejemplar y clara: la física fundamental conocida hasta el momento parece apoyar con fuerza la hipótesis del multiverso. De hecho, la propuesta del multiverso es hoy día aceptada por gran parte de la comunidad científica, siendo muchas las variantes posibles para el mismo. En este sentido Max Tegmark esquematiza el asunto con cuatro tipo de multiversos que sirven de cajón de sastre donde poder meter y ordenar todas las propuestas que se barajan. Sin embargo, la idea del actual artículo no es describir estas variaciones, sino simplemente señalar que todos estos posibles multiversos comparten una cosa en común: como efecto colateral implican la realidad física del eterno retorno. Y esto es, con perdón, jodidamente aterrador.

En su obra "La gaya ciencia",​ Friedrich Nietzsche se plantea respecto al concepto de eterno retorno  que no sólo son los acontecimientos los que se repiten, sino también los pensamientos, sentimientos e ideas, vez tras vez, en una repetición infinita e incansable. En su aforismo 341 nos dice así:

341. El peso más pesado

"¿Cómo te sentirías si un día o una noche un demonio se deslizara furtivamente en la más solitaria de tus soledades y te dijera: “Esta vida, tal como la estás viviendo ahora y tal como la has vivido [hasta este momento], deberás vivirla otra vez y aún innumerables veces. Y no habrá en ella nunca nada nuevo, sino que cada dolor y cada placer, cada pensamiento y cada suspiro y todo lo indeciblemente pequeño y grande de tu vida deberá volver a ti, y todo en el mismo orden y la misma secuencia – e incluso también esta araña y esta luz de la luna entre los árboles, e incluso también este instante y yo mismo. ¡El eterno reloj de arena de la existencia se invertirá siempre de nuevo y tú con él, pequeña partícula de polvo!”?
¿Acaso te lanzarías al suelo rechinando los dientes y maldecirías al demonio que te hablara de esa forma? ¿O has vivido alguna vez un instante extraordinario, en el que hubieras podido responderle: “¡Eres un dios y nunca he oído algo más divino!”?
Cuando un pensamiento así se apoderase de ti, te metamorfosearía, tal como eres, o tal vez te trituraría; ¡la pregunta sobre cualquier cosa “¿quieres esto otra vez y aún innumerables veces?” se impondría sobre tu actuar como el peso más pesado! O, [podríamos preguntarnos], ¿qué tan bien dispuesto debes estar hacia ti mismo y hacia la vida para no desear ninguna otra cosa que no sea esta última, eterna confirmación, este sello?"

Y ciertamente, si algún demonio nos hablase de este modo, todos rechinaríamos los dientes maldiciendo. Y se engaña, o es un necio, el que piense que se alegraría de saber de ésta realidad. Es más, precisamente el Superhombre (Übermensch) del que nos habla Nietzsche es aquel "mesías" que algún día sería capaz de aceptar esta eterna maldición con alegría. Huelga decir que tal Übermensch es un inefable ideal, probablemente irrealizable. Nuestra existencia en el absurdo mundo sinsentido (objetivo) es ya dura de soportar una única vez, pero se convierte en una total pesadilla si nos obligaran a repetir la misma durante toda una eternidad. ¿Quién puede haber vivido una vida tan plena como para desear repetir la misma, tal cual, una infinidad de veces sin cambiar nada en absoluto? ¿Cómo desear ver una misma película de cine una y otra vez, sin poder modificar lo más mínimo sin acabar desquiciado más pronto que tarde?

Seamos sinceros con nosotros mismos: en un Universo donde vivimos pendientes de qué será lo que vaya finalmente a matarnos (cáncer, virus, accidente,...), padeciendo y luchando a diario, sufriendo y padeciendo por nosotros y los nuestros, tropezando una y otra vez con la misma piedra; corriendo con vehemencia realizando tareas absurdas y repetitivas como si fuésemos hormigas obreras, la peor noticia que podrían darnos es aquella que nos dice que no sólo vamos a vivir esta existencia una única vez, sino una infinidad de veces. Existencias clonadas, repeticiones cinematográficas; una tragicomedia un billón de veces proyectada en donde los actores siempre deben hacer lo mismo sin alternativa.

Porque, como dijo Omar Jayam, a este mundo fuimos lanzados sin consentimiento, y no vemos además razón objetiva alguna para nuestros actos diarios; padecemos porque así viene determinado por la termodinámica que nos dio forma, y sobrevivimos porque la evolución así lo dicta. Pero entre la condena de deber ser una vez, y la atrocidad de obligarnos a ser del mismo modo una eternidad de veces hay un enorme abismo. No se me ocurre destino más terrorífico: el culmen de la crueldad y el sadismo natural.

Así pues, ¡roguemos todos y supliquemos clemencia al mundo! ¡Imploremos con fuerza porque la existencia sea única!


miércoles, 8 de julio de 2020

Sobre la inmunidad al SARS-CoV-2

Hablando sobre la inmunidad frente al nuevo coronavirus:
Se conoce muy mucho la duración de la inmunidad de todos los coronavirus que causan en humanos resfriados (https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.05.11.20086439v2.full.pdf)
Resultado: la inmunidad no llega al año en casi ningún caso (la cosa queda entre 6 meses y 1 año mayormente). Caso aparte para el SARS y el MERS que dejan inmunizado algo más: entre un año y dos años. Pero claro, el SARS y el MERS causan casi siempre en cuadros severos que es lógico que generen más protección. El SARS-CoV-2 causa mucho caso leve y asintomático por lo que la inmunidad adquirida debe parecerse más a la de sus "hermanos": HCoV-229E, HCoV-NL63, HCoV-OC43 y HCoV-HKU. Y como digo, se sabe que la inmunidad adquirida para estos virus no llega al año casi nunca. Estos estudios sobre la inmunidad adquirida frente a todos los coronavirus que afecta a humanos NO son halagüeñas.
Y el hecho de que los anticuerpos generados para el SARS-CoV-2 se sepa que decaen tan pronto es cierto que no es algo concluyente, pero apunta a que tampoco vamos a quedar protegidos mucho más de un año (siendo generosos).
Y sobre la capacidad de mutación del SARS-CoV-2 pues para ejemplo un botón:
"El cambio en la letra 23.403 del genoma modifica las instrucciones para fabricar la espícula, que ahora presenta un nuevo aminoácido, la glicina, en la posición 614 de esta proteína. Este matiz podría potenciar la infectividad del virus…"
En menos de un año de vida ya ha logrado cambiar a cepas capaces de hacer ésto. Me pregunto como puede afectar esta mutación a las (¿obsoletas?) vacunas en proceso de pruebas...
Si unimos esta inmunidad limitada a la baja exposición actual al virus (donde en España menos del 5% ha estado en contacto con él), volvemos al famoso paper de Harvard que nos describe la dinámica probable que llevará este virus a convivir con nosotros durante varios años:
La gráfica que parece hoy día más probable es la siguiente (línea negra para el SARS-CoV-2 y roja y azul para otros coronavirus causantes del resfriado):
Esta gráfica en concreto se basa en los siguientes valores para los parámetros más importantes del modelo: (A) χ 3X = 0.3, χ X3 = 0, 1 / σ 3 = 40 semanas, f = 0.2.
- χ 3X = 0.3, χ X3 = 0, indica que en este escenario hay muy poca inmunidad cruzada entre los Betacoronavirus del resfriado común y el SARS-CoV-2. Es decir, que pillar un resfriado no implicaría tener mucha menos probabilidad de pillar COVID19.
- 1 / σ 3 = 40, implica una corta duración (40 semanas) de inmunidad contra el SARS-CoV-2 una vez pasada la enfermedad: es decir, los anticuerpos generados no nos otorgan mucha protección conforme pasan los meses. Obviamente no se estima inmunidad permanente para este escenario.
- f = 0.2, implica poca variación estacional. En este caso, el SARS-CoV-2 se vería relativamente poco afectado por los cambios ambientales de humedad y temperatura.
Hace unos meses predije que la salud de nuestra civilización iba a depender de varios factores que eran desconocidos por aquel entonces. Ahora ya se conoce un poco más sobre el asunto:
1) Conocer cuánto dura la inmunidad (memoria) hacia el SARS-CoV-2 y cuánta seroprevalencia existe actualmente (lo que determinará la relación infectados/muertos: letalidad, y lo lejos o cerca que estamos de la inmunidad de grupo). También conocer si esta inmunidad adquirida es eficiente y suficiente para no volver a infectarse del virus aunque sea de manera más leve.
La reinfección parece claramente posible. Siendo la protección inmune probable muy similar a la de sus hermanos: HCoV-229E, HCoV-NL63, HCoV-OC43 y HCoV-HKU (Referencia: https://www.medrxiv.org/content/10.1101/2020.05.11.20086439v2.full.pdf). Esto es: entre 6 meses y un año para toda persona que pasara la información de manera no severa, y de entre un año y dos años para aquellos que la pasaron severamente.
2) Cómo afecta los cambios de temperatura y humedad al virus.
Parece que no afecta tanto la temperatura y humedad como el hecho de que en tiempos de frío la gente se reúne más en espacios cerrados. Por lo tanto, parece que el factor estacional no es demasiado importante per se.
3) Conocer si es posible realizar una vacuna eficiente, barata y fácil de producir en masa; y de ser posible, para cuándo estaría al alcance de 7.000 millones de personas.
Pues aún no se sabe si las vacunas en desarrollo son viables y si protegen de manera eficiente sobre el virus. Lo que sí existe es un peligro claro de que queden obsoletas antes incluso de su pase a producción. Ya existe de hecho una reciente cepa con cambios estructurales en la espiga quizás suficientes para que varias de éstas vacunas no sean efectivas (si es que lo eran). En cualquier caso, hasta mediados/finales del 2021 no habrá posiblemente una vacuna al alcance de toda la población mundial.
4) Determinar si la tasa de mutación de este virus de ARN monocatenario positivo, una vez se vea bajo presión evolutiva (ya sea debido a que se logre vacuna o inmunidad de grupo "natural"), le permitirá safarse con facilidad o no de esta barrera inmune creando nuevas cepas o cambios significativos (como es capaz de hacer la gripe, por ejemplo, o incluso otros coronavirus hermanos, de cuyos resfriados no se libra casi nadie año tras año por mucho que se inmunice la gente de ellos).
No sólo ya ha demostrado ser capaz, sino que lo ha hecho incluso sin una presión evolutiva importante de fondo: ¡en menos de un año de vida!
No pinta nada bien la cosa, aunque todavía hay que confirmar todos estos datos con más profundidad.

miércoles, 24 de junio de 2020

Quizás GPT-3 (OpenAI) no es tan revolucionario como parecía

Hace unos días OpenAI liberó información sobre su nuevo modelo de machine learning (NLP) denominado GPT-3. En concreto, nos vendieron en el paper la idea de que su modelo era revolucionario, y muchos medios se hicieron eco de éste hecho. Por ejemplo, el famoso canal en YouTube sobre ML, Dot CSV:
Sin embargo, parece que los chicos de OpenAI nos han vendido un poco de Hype a base de crear un modelo tan enorme, que es capaz (parece) simplemente de almacenar una cantidad de información enorme (indexada) entre sus nodos; pero que es muy poco probable que el modelo entienda (ni en lo más mínimo) el mundo o sea capaz de razonar sobre él, siendo en realidad posible que se trate simplemente del overfitting más gigantesco (y caro) de la historia del ML.
Aquí tenéis otro vídeo; uno del canal de Yannic Kilcher, donde viene mucho mejor explicado ésto que os digo:
En resumen este buen (y completo) vídeo viene a desmontar un poco que GPT-3 sea tan revolucionario como parecía a primera vista. Es cierto que cumple unas funciones hasta ahora nunca vistas en cuanto a capacidades few-shot, one-shot y zero-shot a la hora de resolver problemas para los que no fue entrenado en absoluto (no usa para nada fine-tuning), pero según el autor del vídeo enlazado, se trata de que el modelo es simplemente tan ENORME que tiene parámetros de sobra (175 mil millones) como para que las capas transformers puedan generar una especie de índice donde buscar información almacenada (overfitting) entre los propios nodos de la red. En concreto, parece que el modelo es capaz de "memorizar" de algún modo el billón de pares de texto que se le pasa a la red neuronal durante el entrenamiento.
Es decir, que parece que no es que el modelo comprenda, razone y deduzca a la hora de completar (autoregresivamente) a partir del texto de entrada (input) que se le pasa; sino que simplemente parece que usa ese texto de entrada como puntero con el que buscar entre sus miles de millones de parámetros la información almacenada (en ese supuesto overfitting) que mejor cuadra como salida (output).
El debate está de todas formas abierto y habrá que esperar a nuevas pruebas por parte del equipo de GPT-3 respecto a su defensa de que hay algo más que un gigantesco overfitting en su trabajo. Es sencillo de probar y el autor de este vídeo propone varios tests sencillos que decantarían la balanza de uno u otro lado.

martes, 16 de junio de 2020

La cosa se complica

La cosa se complica: no sólo es ya Florida la que habla de una nueva variante del virus más contagiosa, sino que ahora se suma una nueva cepa (confirmada) aparecida en China. Y contra todo pronóstico, no sólo es más contagiosa, sino también más letal.

Por otra parte, varios estudios dan por hecho que la inmunidad alcanzada tras pasar la infección dura alrededor 12 meses. Momento en que vuelves ser persona susceptible de otro nuevo contagio.

Ambas noticias ponen en claro una cosa. El nuevo coronavirus es capaz de mutar con tanta facilidad o más que la gripe: en menos de 7 meses de vida ya se le conoce una nueva cepa China y otra posible en Florida (Estados Unidos), y además, esta capacidad de mutación no está de momento restando letalidad al virus sino incluso dándole más (acercándolo a la letalidad del SARS-Cov-1 o el MERS).

Eso por una parte, y por otra, el corto tiempo de inmunidad conseguida (12 meses) garantizan que cada año estaremos expuestos todos a pasar el COVID, que parece que será muy probablemente una enfermedad que se hará estacional y endémica como la gripe. En el mejor caso las vacunas deberán ser modificadas cada año y tendremos que vacunarnos todos cada año.

Y para más inri, habrá una convivencia gripe-COVID que saturará aún más los sistemas de salud de todo el mundo (y recordemos que sólo el pico de la gripe deja los pasillos de urgencias llenas de cama todos los años por enero-febrero).

Finalmente señalar que va a llover sobre mojado y la economía va a sufrir un segunda traspiés cuando aún no nos hemos recuperado del anterior.

sábado, 13 de junio de 2020

La psicosis que nos espera

Os dejo aquí un interesante y preocupante editorial de Science. Habla de un problema del que aún no hay información, la coexistencia entre la gripe y la covid. Porque ya sabemos que la gripe comenzará allá por octubre-noviembre como todos los años, y es preocupante saber cómo afectará este hecho con la actual pandemia de covid (que recordemos sigue creciendo a nivel mundial en cuanto al número de nuevos casos diarios).

Y es especialmente preocupante el miedo y la psicosis que pueda levantar esta coexistencia gripe-covid en la población (añadiendo también los resfriados comunes). Cuando veamos en cada esquina gente con síntomas gripales o catarrales y sepas que el coronavirus también anda por ahí la sensación será de pánico e inquietud (estrés) constante (más aún cuando la gripe alcance su pico en enero-febrero). Cualquier persona con síntomas va a ser creo, literalmente un "apestado". Las bajas laborales por resfriado común y gripe serán la norma (cuando antes eran la excepción). Es posible, además, que el consumo se relaje mucho en otoño e invierno de nuevo, esta vez posiblemente debido a mini-confinamientos autoimpuestos por una población aterrada. Incluso sin una segunda oleada covid demasiado fuerte.

Y por otra parte está el miedo de la propia persona que presenta síntomas. "¿Tendré coronavirus?", será la pregunta que todos los acatarrados y personas con gripe se harán: las consultas ambulatorias (y hospitales) se verán desbordadas posiblemente desde octubre con cientos de miles de personas exigiendo que les hagan un PCR...y repitiendo a los pocos días si los síntomas no mejoran, a sabiendas de que los falsos negativos son posible (y probables al inicio de la infección). Si ya en años previos "normales" la gripe estacional casi lograba ella sola medio colapsar los recursos sanitarios en toda España (recordad esos telediarios mostrando a la gente en camas en los pasillos del hospital); la entrada del covid en escena, junto con la paranoia psicológica y el miedo, conseguirán casi con toda probabilidad que vivamos de nuevo situaciones de colapso similares (o peores) a las de marzo de este año:

Peregrinación de centro en centro cuando falten PCR en algunos lugares; gente sintomática con gripe, catarro y covid (y otras patologías distintas) juntas en el mismo lugar pidiendo atención médica e intercambiando gérmenes. Un caos, vaya.

Un importante foco de ansiedad estará presente en todos los trabajadores que estén cara al público: dependientes, camareros, etc. Por no hablar de la situación en las residencias de mayores, donde los trabajadores acabarán la mayoría pidiendo la baja por estrés, ansiedad y depresión ante la situación de terror ocurrida cuando la mayor parte de los abuelos presenten síntomas (como todos los años). Y no hablemos ya de los colegios: padres (y profesores) inquietos y recelosos de cualquier niño con mocos. Peleas entre progenitores defendiendo que sus hijos no tienen covid sino resfriado. Familias que no pueden permitirse tener al niño en casa cada vez que presente algún síntoma catarral porque trabajan, ocultando o minimizando por tanto esos síntomas, etc.

Queda por delante un otoño-invierno que acabará en los anales de la historia...independientemente de que la segunda oleada covid sea fuerte o no.

jueves, 11 de junio de 2020

Ese día piensa en mí (Los Suaves)


Ese día piensa en mí
(Los Suaves):

El día que se acabe el tiempo,
cuando el sol se apague para mí.
El día de la eterna noche sin sueños,
cuando por fin deje de sufrir.
El día en que de madrugada la dama
me visite al fin...

Ese día piensa en mí.
Descansaré en paz, amigo.
Calla, no llores por mí.
He escogido mi camino.

El día sin luz anterior a mi entierro,
cuando las moscas se posen en mí.
El día en que nadie cierre mis ojos
y que ni una lágrima corra por mí.
El día que veas que mi mirada
no se fija en ti...

Ese día piensa en mí.
Descansaré en paz, amigo.
Calla, no llores por mí.
He escogido mi camino.

Ese día piensa en mí.
Descansaré en paz, amigo.
Calla, no llores por mí.
He escogido mi camino.

El día en que se acaben los recuerdos,
cuando la muerte me encuentre por fin.
El día en que llega el gran desengaño,
cuando la vida se burla de ti.
El día en que sepa que no soy nada
y nada hay para mí

Ese día piensa en mí.
Descansaré en paz, amigo.
Calla, no llores por mí.
He escogido mi camino.

martes, 9 de junio de 2020

Cuando la evolución decide quién vive

En la, de momento, primera ola de la actual pandemia de coronavirus; no sólo España sino otros muchos países tuvieron que decidir en pleno pico de contagios y a las puertas del colapso sanitario cómo priorizar las camas hospitalarias y las plazas UCI disponibles. En concreto, mayormente se dio prioridad (en caso de necesidad de elegir) a las personas más jóvenes frente a las mayores, llegándose a casos en que directamente se prohibió el traslado de mayores de 75 años a los hospitales.

Y es ahora, a toro pasado, cuando vienen los debates; con fines políticos e ideológicos casi siempre, sobre la ética o falta de ética de aquellas decisiones tomadas en plena escalada, cuando simple y llanamente no había recursos médicos para todos. Pero cualquiera con dos dedos de frente puede ver que la determinación de "salvar" a los jóvenes sobre los "viejos" no fue para nada algo racional, sino un proceso instintivo (casi un acto espontáneo que siguieron -y siguen- a pies juntillas gobiernos de derecha y de izquierda por igual).

Porque lo mismo que dice esa ley no escrita por la que ante un naufragio tienen siempre preferencia los niños y las embarazadas, existen muchas otras leyes naturales (instintivas e innatas) que nos son desconocidas hasta que desgraciadamente llega el momento de tener que optar por una opción mala u otra peor. En el caso de esta inusual pandemia nos vimos de repente con el requerimiento de decidir cómo priorizar los escasos recursos médicos: ¡y la evolución decidió por nosotros, por supuesto! Simplemente, y de manera natural (automática), todos los que se vieron en la necesidad de realizar tal selección (no todas las comunidades ni todos los países se vieron desbordados por igual) sin excepción antepusieron la vida de los más jóvenes sobre la de los más ancianos.

Y esto fue así porque simple y llanamente la evolución de manera instintiva nos hace tender a ayudar y asistir con más ímpetu a aquellos individuos que tienen más "valor" evolutivo (replicativo) por delante. Las personas en edad reproductiva (o que aún no alcanzaron dicha edad) siempre son naturalmente "preferibles" a las personas que ya casi finalizaron su "misión" natural evolutiva.

Ésto desde luego en lo relativo al sujeto parece un acto natural cruel, pero debemos recordar que objetivamente en la naturaleza no hay nada Bueno ni Malo (con mayúsculas). No es malo el león ni buena la gacela. Ni es mala una bacteria que mata una persona. Tampoco es bueno ni malo el médico o dirigente político que instintivamente se ve "forzado" a anteponer la vida del joven sobre la de la persona mayor: es tan sólo algo natural. Y si alguien se siente tentado de culpar a alguien, que culpe al modo en que funciona esencialmente el mundo evolutivo o, si es creyente, que culpe a su Dios.


sábado, 23 de mayo de 2020

Una reflexión tras más de 60 días de confinamiento

"Uno puede decir con toda tranquilidad que el universo no tiene ningún sentido. Nadie se enfadará. Pero si se afirma lo mismo de un sujeto cualquiera, éste protestará e incluso hará todo lo posible para que quien hizo esa afirmación no quede impune. Así somos todos: nos exoneramos de toda culpa cuando se trata de un principio general y no nos avergonzamos de quedarnos reducidos a una excepción. Si el universo no tiene ningún sentido, ¿habremos librado a alguien de la maldición de ese castigo? Todo el secreto de la vida se reduce a esto: no tiene sentido; pero todos y cada uno de nosotros le encontramos uno." 
(Emil Cioran)


Vivimos en el peor mundo imaginable: uno que permite la existencia de seres conscientes del sinsentido objetivo de su ser, y que además se ven forzados a luchar con vehemencia (cuales somas desechables o marionetas de pacotilla) por esos "fines" (termodinámicos) inútiles en lo relativo al sujeto.

Pero no te preocupes si estas palabras racionalmente te incomodaron por un instante, puesto que tenemos un sesgo evolutivo que se encargará pronto de darte consuelo: portamos, inscrito a fuego en los "circuitos" neuronales de nuestro cerebro, un instintivo pensamiento mágico-optimista que hacen olvidar pronto este tipo de revelaciones, y que se encarga de facilitar la vuelta a la  "normalidad" emocional. Este sesgo se bastará para permitirte continuar con tu día normalmente; movido por esos invisibles hilos físicos que te guían desde el mismo momento de tu nacimiento. La posible disonancia cognitiva que haya podido aparecer a tu conciencia se esfumará de tu mente casi de inmediato, y de este modo podrás volver a tus (necios) quehaceres diarios en un abrir y cerrar de ojos.

Por lo tanto nos dejamos llevar con la idea de que todo está bien. Y ciertamente todo está bien...hasta que tarde o temprano el velo del engaño instintivo cruelmente se deja caer. Quizás no hoy, ni mañana; pero es cuestión de tiempo: en algún momento, quizás unos instantes antes de morir en un accidente de tráfico, o cuando un médico nos diagnostique una pronta muerte, lo mismo da; será precisamente cuando caiga el telón y te veas como un bobo: como esa estúpida marioneta con aires de grandeza que siempre has sido. La Naturaleza (sea eso lo que sea) se aprovechó de ti, pero no te dejará entenderlo justo hasta ese momento, cuando hayas pasado de soma desechable, a ya un soma desechado. Al perder la utilidad práctica, el mundo te permitirá echar un rápido vistazo a la verdadera realidad encubierta...y entonces de una patada te enviará a la nada de la que fuiste engendrado.

Más pronto que tarde todos, sin excepción; veremos por fin que fuimos manejados, usados...consumidos. El mundo natural nos utilizó, quién sabe esencialmente para qué, obligándonos en todo momento a movernos del modo adecuado, cual roca que debe caer cuando se la deja rodar desde lo alto de la colina. Pero durante nuestro trayecto vital este hecho sádicamente se nos ocultó (naturalmente) para que no fuese un impedimento ante nuestra ingrata, espontánea y subjetivamente inútil tarea termodinámica de degradar gradientes (producir, consumir, producir, consumir,...). Sin embargo, insistamos de nuevo, de manera más o menos inefable todos lo acabaremos por comprender algún día: no somos más, como individuos y como sociedad, que el equivalente dinámico de cualquier otro movimiento físico, con la excepción de la complejidad y de los grados en la libertad de acción: una piedra que tras caer, se las ingenia para subir de nuevo al monte y repetir espontáneamente este ciclo una infinidad de veces, o al menos, mientras el mundo aguante en pie.

Sísifo estaría feliz de descubrir que su castigo es el castigo del hombre. Una felicidad desquiciada por el conocimiento del absurdo, claro está.



miércoles, 6 de mayo de 2020

Los cuatro factores (de momento desconocidos) que van a determinar el futuro "sano" de nuestra civilización tal y como la conocemos

Hay ahora mismo cuatro factores (de momento desconocidos) que van a determinar literalmente el futuro "sano" de nuestra civilización tal y como la conocemos:
1) Conocer cuánto dura la inmunidad (memoria) hacia el SARS-CoV-2 y cuánta seroprevalencia existe actualmente (lo que determinará la relación infectados/muertos: letalidad, y lo lejos o cerca que estamos de la inmunidad de grupo). También conocer si esta inmunidad adquirida es eficiente y suficiente para no volver a infectarse del virus aunque sea de manera más leve.
2) Cómo afecta los cambios de temperatura y humedad al virus.
3) Conocer si es posible realizar una vacuna eficiente, barata y fácil de producir en masa; y de ser posible, para cuándo estaría al alcance de 7.000 millones de personas.
4) Determinar si la tasa de mutación de este virus de ARN monocatenario positivo, una vez se vea bajo presión evolutiva (ya sea debido a que se logre vacuna o inmunidad de grupo "natural"), le permitirá safarse con facilidad o no de esta barrera inmune creando nuevas cepas o cambios significativos (como es capaz de hacer la gripe, por ejemplo, o incluso otros coronavirus hermanos, de cuyos resfriados no se libra casi nadie año tras año por mucho que se inmunice la gente de ellos).